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Rato declara en la causa abierta por blanqueo: “Todo ese dinero era mío y está justificado”


Rodrigo Rato, exvicepresidente del Gobierno, ha llegado este lunes a los madrileños juzgados de Plaza de Castilla asegurando que iba a "colaborar" con la justicia y ha salido de allí tras declarar apenas 20 minutos ante el magistrado y responder solo a las preguntas de su abogado. "Todo ese dinero era mío y está justificado", ha asegurado sobre los cerca de ocho millones de euros irregulares que los investigadores le atribuyen en la causa abierta contra él por blanqueo de capitales. "No entiendo por qué en este caso sigue la acción penal", ha añadido el exdirigente del PP.
El ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha entrado este lunes en los juzgados de Plaza Castilla solo dos minutos antes de la hora fijada por el juez, ha declarado apenas veinte minutos ante el magistrado y ha salido del edificio, directo hacia las cámaras de televisión, preparado para defender su inocencia e iniciar el contrataque contra la Fiscalía y Hacienda. "Todo ese dinero era mío. Está justificado, trazado y explicado", se ha arrancado el exvicepresidente del Gobierno y ex máximo dirigente de Bankia, cercado por los micrófonos y grabadoras de los reporteros.
"Pero eso no lo ha hecho la ONIF —Oficina Nacional de Investigación del Fraude de la Agencia Tributaria—, que se ha negado a hacerlo, y lo he tenido que hacer yo con una pericial", ha continuado Rato, que se ha presentado este lunes como la víctima de una persecución desde que lo arrestasen en abril de 2015. En esa línea, ha acusado al Ministerio Público de impulsar una "investigación prospectiva" contra él, pese a que es ilegal. Y ha defendido que el presunto cobro de trabajos profesionales a través de sociedades, que también se le atribuye, lo han hecho "desde presidentes del Gobierno hasta presentadores de televisión y un reciente ministro que ha dimitido", en referencia a Màxim Huerta: "Y han sido sancionados por Hacienda, pero sin acciones penales".
"No entiendo por qué en este caso se puede seguir con la acusación penal, mientras que para el resto se consideran sanciones administrativas", ha remachado el exvicepresidente del Gobierno, que ha insistido este lunes ante el magistrado del juzgado de Instrucción número 31 de Madrid, Antonio Serrano-Arnal, en que no ha cometido ningún delito. "Después de 13 informes de la ONIF y gracias a las periciales de la defensa, se ha demostrado que no hay ninguna defraudación en el extranjero. Pero es sorprendente que la fiscal haya conseguido que se abra una pieza de blanqueo en el extranjero cuando ya se ha demostrado en la pieza principal que no ha habido fraude", ha apuntado el exdirigente del PP.
Serrano-Arnal ya archivó parte de esta causa en mayo de 2017, pero la Audiencia Provincial de Madrid ordenó reabrirla para tomar declaración al exvicepresidente del Gobierno. El juez consideró entonces que la denuncia de la Guardia Civil se basaba en "sospechas sin sustento", pese a que el instituto armado —que le atribuye delitos de blanqueo, malversación y cohecho— afirmaba que Rato colocó en empresas privatizadas a personas de su confianza para que otorgaran contratos de publicidad a precios muy elevados a una de sus compañías.
Unos fondos que presuntamente después blanqueaba a través de un entramado de sociedades. Pero el magistrado consideró que no se puede investigar a Rato por blanqueo porque la legislación vigente en aquel momento obligaba a investigar el delito antecedente del que provienen los fondos, en este caso el cohecho. Este supuesto delito ya está "notoriamente prescrito", señaló el instructor.
Pese a ello, la Audiencia Provincial ordenó al juez que continuase practicando diligencias al entender que existen indicios suficientes de que Rato "ha tenido sociedades domiciliadas en el extranjero utilizando como testaferros a sociedades fiduciarias, sin actividad social conocida". A través de estas empresas habría repatriado supuestamente esos ocho millones de euros.
Causas abiertas
Con la declaración de este lunes continúa el paso de Rato, que fue uno de los políticos más poderosos de España, por los tribunales. La Audiencia Nacional ya lo condenó a cuatro años y seis meses de cárcel por las tarjetas black —causa que se encuentra pendiente del recurso presentado ante el Tribunal Supremo—. El próximo 26 de noviembre empieza el juicio por la salida a Bolsa de Bankia, donde le imputan delitos de falsedad en las cuentas anuales de la entidad bancaria. Y, además, el juzgado 31 de Madrid sigue con la instrucción de las causas abiertas contra él por el presunto origen ilícito de su patrimonio.