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El Popular lanza una ampliación de capital de 2.500 millones de euros



El Banco Popular ha anunciado que va a realizar una macroampliación de capital "con el fin de acelerar la normalización de su rentabilidad después de 2016 y elevar la cobertura de los créditos morosos hasta el 50%". El banco quiere cubrir su mayor problema, la excesiva exposición al ladrillo, en donde tenía la cobertura más baja del sector. Este factor le ha penalizado en Bolsa y, según los analistas, le hace vulnerable y objetivo de una compra por parte de un competidor en un momento en el que se habla de concentración en el sector.
La reacción del mercado no se ha hecho esperar: los títulos del Popular se desploman en Bolsa. Casi una hora después de iniciarse la jornada las acciones pierden cerca del 23% de su valor y ha llegado a caer casi un 26% nada más arrancar la sesión. El precio de suscripción de la ampliación es muy inferior al precio actual de los títulos (1,25 euros frente a los 2,35 euros a los que cerró ayer).
No es la primera vez que la entidad acude al mercado para reforzar su situación. En 2012 realizó otra ampliación de capital, también por valor de 2.500 millones, ante las necesidades que surgieron tras los exámenes de la banca. Quería evitar solicitar ayudas públicas para sanear su situación y logró cubrir esa operación con una fuerte demanda.
Según los detalles que ofrece la entidad, la nueva ampliación de capital de este año será de 2.500 millones con derechos de suscripción preferente para los accionistas existentes y supone la emisión de 2.004 millones de nuevas acciones, un aumento de más del 30% del actual número de acciones. El precio de suscripción es de 1,2512 euros. La clave será la reacción del consejo de administración, que tiene el 24% del capital. Fuentes del mercado esperan que acuda a la ampliación, aunque no en su totalidad, lo que diluirá su participación. Allianz, con el 3,3%, ha afirmado que secundará la ampliación.
Con la ampliación de capital, la entidad quiere apuntalar su balance y reducir su exposición al riesgo inmobiliario. "La transacción reforzará las fortalezas y la rentabilidad del negocio principal del banco y reducirá el coste del riesgo esperado para los próximos años", ha asegurado el banco a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Calcula que la emisión de nuevas acciones le permitirá acelerar la estrategia de reducción del negocio inmobiliario y se fija un nuevo objetivo de desinversión: "15.000 millones de euros de activos improductivos brutos entre 2016 y 2018", avanza. Hasta ahora, la entidad había dicho que sus planes eran vender 4.000 millones de carteras de inmuebles y con otros 4.000 crear un vehículo inmobiliario con socios para sacar el riesgo de su balance.
Más coberturas y menos dividendos
"En esta decisión se ha tenido en cuenta la necesidad de anticiparse al complejo escenario al que se enfrenta la actividad bancaria. Existen una serie de condicionantes que se van a intensificar en los próximos meses, entre ellos el nivel muy bajo de los tipos de interés, incluso en tasas negativas, que se espera que se mantenga así por un largo periodo de tiempo y un elevado endeudamiento, con un proceso de desapalancamiento muy fuerte y una regulación muy intensa", ha justificado el banco.
La entidad se prepara sobre todo para los requerimientos de capital que le puedan exigir por la normativa europea. Para el caso de que se materialicen total o parcialmente todas las incertidumbres que le acechan, el banco estima que "la necesidad de reforzamiento de los niveles de coberturas durante este año podría ascender hasta un importe aproximado de 4.700 millones de euros", que supondría un aumento en 12 puntos porcentuales hasta un 50%, en línea con el promedio del sector.
La entidad avanza que, si esos 4.700 millones le son requeridos, pasará factura a sus dividendos: quedarán suspendidos temporalmente. Asegura que tratará de "normalizar" la retribución al accionista a partir de 2017 y a partir de 2018 espera ofrecer una ratio de pago de dividendo en efectivo de, al menos, el 40%. Asegura que la operación de ampliación le permitirá reducir sus costes de financiación (lo que llevará a mejorar su calificación de riesgo) y reducirá el coste de su exposición al riesgo, porque con una mayor rentabilidad podrá reducir las previsiones futuras.